Rugen los Tigres de Aragua
Esta compilacion de datos, es un regalo a toda mi gente maracayera, mejor dicho, a todo aquel que sienta la pasion del beisbol, en especial, a muchos aficionados que saben que existe un club de beisbol llamado Tigres de Aragua, pero no saben como surge este club, su trayectoria, sus altibajos, sueños, alegrias, lagrimas
Va dedicado a mi recordado pueblo aragueño, en especial a la “Maracay de mis Amores”
Y Nacen Los Tigres de Aragua
Para el año 1965, saltaron al terreno de juego los Tigres de Aragua, una franquicia que nació bajo un clima de incertidumbre, ya en el mes de febrero de ese año, todavía estaba la disyuntiva, de si jugaban o no, fueron tantos los viajes que se dieron a Caracas y tantas las odiseas, que vale la pena contarlo.
Ahora que se cumplió más de medio siglo de vida, exactamente 58 años, lo recordamos, ahí vamos.
Corrían los años 60, era la época de los Beattles, del pegajoso “Pata Pata” de Miriam Makeba, se estaba poniendo de moda el pelo largo, los hippies estaban siendo a regañadientes aceptados en una sociedad que los rechazaba, era la época de las patotas, la de las fiestas psicodélicas, el comunismo vendia la imagen del Che Guevara, como un icono.
Mientras ese cambio sucedía en el mundo, un grupo de personas notables de nuestra sociedad, amantes del beisbol, veían con inquietud como a escasos 30 minutos de nuestro Maracay se alzaba con gallardete sobre gallardete el famoso equipo de béisbol “Valencia Industriales”, cinco campeonatos en total contabilizaron en sus cortos 13 años de vida, mientras en los corrillos se hablaba del lanzador Julián Ladera, un negro nativo de la Guaira que tiraba una recta más dura que la otra; del “Indio” Emilio Cueche, pitcher y tremendo bateador; del campocorto Teodoro Obregón “las cogía todas”, Gustavo Gil era tan bueno que le decían “El Maestro”; el zurdo Teolindo Acosta, le daba palo a zurdos y a derechos, él era un primer bate por excelencia, es notorio decir que fue campeón de bateo en todas las ligas donde actuó; Luis Rodríguez, el brazo más poderoso de beisbolista alguno venezolano, tenía un cañón; Elio Chacón que era más rápido que inmediatamente, en fin, mucho que contar
La gente se trasladaba en los autobuses que salían de la RC, me refiero a los famosos “Líneas Unidas”, que roncaban como un tigre y costaba un bolívar el pasaje, o en las camionetas Primero de Mayo, que tenían un precio de 2 bolívares con un real, todo el viaje se realizaba por la carretera vieja, era una patota inmensa de seguidores del béisbol los que alrededor de las 5 de la tarde se agrupaban en la avenida Bolívar, para asistir al “José Bernardo Pérez” de Valencia, no había dudas de que el pueblo de Aragua reclamaba un equipo profesional y con razón, ante tanta exigencia, el gobernador de ese entonces, el recordado Ildegar Pérez Segnini, el mismo que llenó de fuentes de agua y luminosas a Maracay, a él también le debemos la ampliación de la avenida Bolívar que fue durante su valiosa gestión, Segnini captó la inquietud y junto a Homero Díaz Osuna, José Clavijo, Alfredo García Guevara, Oscar Vizcarrondo, Rolando Felipe Triado, el Coronel Quintero García, Monseñor Feliciano Gonzáles, Nicolas Udelman y otros que escapan al recuerdo, hicieron las primeras diligencias para obtener la franquicia
El Vía Crucis
Y mire como costó, tuvimos la oportunidad de entrevistar al recordado banquero, Homero Díaz Osuna, fundador de la divisa, en su oficina de una Agencia Bancaria, se nos fue de relato “Viajábamos a Caracas al Edificio El Caura en la Avenida Francisco de Miranda, allí funcionaba la liga de béisbol profesional, los equipos que competían en ese momento y mantenían un monopolio eran “Leones del Caracas” con el Negro Prieto, “Tiburones de La Guaira” con Pedro Padrón Panza, “Valencia Industriales con Oswaldo Michelena y “Magallanes” con Isturiz, ¡Na Guará!” exclamo el desaparecido hombre de béisbol. La liga había nacido con cuatro equipos en el año 1946, en la primera expansion subieron a seis clubes en el 1962 cuando ingresaron Tiburones de La Guaira y las Aguilas del Zulia, asi se mantuvieron hasta la temporada 1964-65, eso era impenetrable, los alegatos eran que los aragüeños no teníamos estadio apto para la pelota profesional; después era que no habia cupo, porque que no había franquicia disponible; otra, que no teníamos el recurso humano de calidad, (peloteros); todas esas interrogantes las superamos, a todas se accedió; ya cuando creíamos que todo estaba arreglado, entonces surgió la inquietud del enorme riesgo a que se exponían, por que Tigres de Aragua no ofrecía seguras garantías en el negocio, ya que el aforo del parque era para poco afluencia de público, aproximadamente 6 mil fanáticos, recuerden que solo estaba construido la tribuna central y bleachers y “nadie hace un negocio para perder” era su respuesta, “ellos, La lVBP lo veían desde el punto de vista comercial, nosotros los aragueños del lado romántico, nos enamoramos del proyecto” decía Homero, y continúo, el viejo Homero era muy buen conversador “La empresa era grande y difícil, ninguno tenía el dinero suficiente para satisfacer las exigencias de un nuevo equipo, pero nos sobraba voluntad y corazón”, Osuna agradecía al pueblo maracayero, que conjuntamente con las diferentes colonias extranjeras como árabes, chinos, portugueses, libios, italianos, en fin, se unieron y todos fueron protagonistas de ese hecho trascendental e histórico, llegó un momento en que surgió la desesperación, porque la gente no quería escuchar más excusas, ni trabas, sino lo que quería era su propio equipo
¿Y entonces, qué hicieron Homero?
“Surgió la idea de colocar bonos a mil bolívares entre la comunidad, la aceptación fue total, ¡unánime!, el pueblo estaba contagiado, no había marcha atrás, en Caracas, Heberto Castro Pimentel y Duillo Di Giacomo, dos connotados periodistas y comentaristas radiales, televisivos y escritos, ayudaron mucho desde su medio”, es decir, los Tigres de Aragua es producto de una cayapa, todos pusieron su granito de arena, desde el gobernador Segnini, la Iglesia, la Cámara de Industriales, las Colonias Extranjeras, entre un cafecito y unos pancitos, sigue el relato
“Por último, un nuevo escollo. Para darnos el permiso teníamos que pagar a los equipos visitantes una fianza de 6 mil bolívares por juego, eso también lo superamos”, la emoción que tenia Homero al describir esos momentos, hizo que a la joven secretaria, le diera orden de no molestarlo, estaba inspirado, los lagrimales se inundaron y amenazaban con desbordarse, lo cual ocurrió, ¡que emoción!, viene lo bueno. Faltando escasos cinco meses para la inauguración, vino a Maracay de improvist,o una comisión encabezada por Franklin White, para esa época Presidente de la Liga de Béisbol Profesional Venezolana, en el Estadio “José Pérez Colmenares” de Maracay a una visita de inspeccion, expresó muy circunspecto
¿Homero, y en este potrero piensan jugar béisbol profesional? Exclamo en voz alta el señor White
Señalando un banco que en uno de los dogauts flotaba en el agua estancada, porque los mismos no tenían drenaje, el día anterior había caído en la zona un fuerte aguacero, enfáticamente y en voz alta se escuchó, ¡Olvídense!.
Que duro sono aquella expresion. Por supuesto, Homero de inmediato se lo comunicó al gobernador Pérez Segnini
¡Vente al despacho Homero, le ordenó el bien recordado mandatario.
Ya reunidos con la primera autoridad del estado, éste enfáticamente respondió. “Todos los problemas que tenga el estadio serán arreglados en el tiempo que usted exija”, dirigiéndose al presidente de la liga venezolana de beisbol profesional, el periodista Franklin White, éste riposto y dio 15 días para su solución, “y así fue”, Segnini cumplió. Recordemos que ese recinto fue inaugurado con una serie internacional amateur, llamada Jhon Fitzgerald Kennedy, en honor al desaparecido presidente de los Estados Unidos, las tribunas eran de puro concreto, no había sillas, este servidor junto a mi desaparecida madre, estabamos alli, en un soleado domingo. Les dire que el primer hit que se conectó en ese recinto, lo dio el malogrado Gonzalo Márquez, primera base de la selección de Venezuela.
A Jugar
Así que el 15 de Octubre de 1965, los Tigres de Aragua saltaron al terreno de juego con un roster conformado por peloteros veteranos y novatos, en su mayoría ya habían pasado sus mejores años. Había desaparecido la liga occidental, y los jugadores del Rapiños y Pastora en particular, quedaron libres, los clubes de lvbp aprovecharon de reforzarse
Ese primer desafió lo perdimos con los Industriales del Valencia 2 carreras por 1, en el circuito radial, Foción Serrano era el narrador oficial, y “El Flaco” José Aníbal Manzo estaba en los comerciales; de esa Liga Occidental, vimos como se uniformó con el Valencia el zurdo Miguel Cuellar, que posteriormente fue ganador de 20 juegos con los Orioles de Baltimore; también se vinieron entre otros: Luis Tiant con el Caracas, ganador de 20 juegos en Grandes ligas, Warner Birrer (El Torito), Luis Aparicio, Ángel Bravo con los Tiburones, pero vamos a lo nuestro. Se buscó de manager al eterno dirigente de nuestras selecciones, José Antonio Casanova, el estratega más ganador nacido en nuestro país y uno de los héroes como jugador del 1941, cuando Venezuela obtuvo el Campeonato Mundial en la Habana; fungieron de coaches, “El Brujo” Julio Bracho y Armando Chacón; al estadio se le colocó el nombre de un hijo nacido en Villa de Cura y que tambien estuvo en Cuba, como primera base de Venezuela, me refiero al zurdo José Pérez Colmenares, su trágica muerte se produjo en el aeropuerto de la ciudad de Barcelona, Venezuela, un 25 de Julio de 1944 cuando el avión en que viajaba se incendió. Cabe recordar que los jugadores de ese primer equipo felino fueron entre otros: el cátcher cubano Paulino Casanova, todo un novato, pertenecía a la organización de los Bravos de Atlanta; los veteranos Olinto Rojas, Fernando Sinza, José Manuel Tovar que se convirtió en novato del año, por cierto en un juego el 17 de octubre de ese año contra los Tiburones de La Guaira, cometió cuatro errores; Pastor Romero, Olinto Rojas, Freddy Rivero, Marcos Barboza, Numa Espina. Como podrán observar, ninguna luminaria, incluso, para colmo impusieron un record negativo al inicio de una temporada de la lvbp todavía vigente, de 12 derrotas consecutivas, pero el público no se alejó, al contrario, se mantuvo, los apoyó, hacían suyo el equipo, posteriormente salieron de esa mala racha, ganando dos veces consecutivas al mismo Valencia Industriales, y con ello el desquite ante el mismo lanzador que perdieron su primer encuentro, el carapalida Steve Hargan; en ese año vino con los Leones del Caracas, Lew Krause, un joven derecho que ponchó a 21 hombres de los Cardenales de Lara en Barquisimeto, club también que habia ingresado en la expansión, abanicoom a diez de ellos en forma consecutiva; un anécdota muy especial la tiene Jacinto Hernández, un short stop cubano refuerzo del Cardenales de Lara, quien pegó tres jonrones en todo el campeonato, y lo curioso fue que lo hizo en un juego; pero hablando de los Tigres, a mitad de temporada trajeron a Rico Carty, toda una leyenda, para este servidor el mejor bateador derecho que ha pisado esta tierra, ha sido la mayor demostración de poder en esta pelota, ligó para 392 de average y metió 13 jonrones en escasos 125 turnos al bate, es decir, cada 9,6 veces que iba al cajón de bateo la sacaba de jonrón, era tan bueno que los periódicos titulaban “Rico Carty 3 Caracas 2” o “Carty Los Mató”, porque todo lo hacía él, eran los tiempos del Nacional, Universal, La Esfera, La República, no existía Meridiano, ni estos periódicos regionales, sin lugar a dudas que fue una vedette. Los Tigres concluyeron esa ronda eliminatoria con record de 18 ganados y 42 derrotas, una diferencia de 19 juegos del puntero en esa temporada donde quedaron campeones, los Tiburones de La Guaira. Pero el equipo del patio, no se rindió, la semilla estaba sembrada, se había dado el primer paso y en la próxima campaña vistieron la franela tigrera, Mel Quenn, un rubio americano que tiraba para home una tiza, dejó una efectividad de 0.76, pero también jugaba como jardinero, porque era tremendo bateador, terminó con promedio de 295 de average; tambien vino Jim Lonborg, novato del año con los Medias Rojas de Boston en la liga americana; y los veteranos cubanos Enrique Izquierdo y Zoilo Versalles,quien venia de adjudicarse el pelotero más valioso de la liga americana, aquí fue una decepción; agreguenle a George Scott.
Esta vez el resultado fue mejor, al concluir el torneo, el palmarés fue de 28 victorias y 32 reveses, algo se había mejorado, el ímpetu de una afición pujante ávida de triunfos obligaba a presentar una mejor imagen,
Estuvimos Cerca
Los que sentimos el béisbol, nunca, pero nunca, podemos olvidar aquella tortuosa temporada del 67-68, para los Tigres era su tercer año en nuestra liga invernal y la primera del “Rey David” Concepción. Estrenamos manager, el cubano Wilfredo Calviño quien por cierto era la primera vez que ejercía este tipo de funciones; se conformó un equipo con veteranos como Enrique Izquierdo, Luis Rodriguez, Bob Burda, Jacinto Hernández, Hilario Valdespino,
Daniel Morejón, Héctor Martínez y los consagrados liga grande, Jim Roocker y Dick Whitby, en todos los rincones lo que se hablaba era de los Tigres de Aragua, se eligió de madrina a Roció, amante de su equipo al cual lo tomó como suyo, estaba presente hasta en las prácticas, mientras, la afición crecía a paso de gigantes, tenía que haber una respuesta
El equipo tigrero donde jugara, bien sea en Barquisimeto, Caracas o Valencia, allí estaban sus fans, se iban en carros, autobús, en cola, como sea, los encuentros timidamente eran reseñados por la televisión, ellos decían que el deporte no daba raiting, pero la radio era de enorme valía, así escuchábamos las deliciosas voces de Delio Amado León, Carlos Tovar Bracho, “Musiu” LaCavalerie y los acertados comentarios de Guillermo Vilchez, Duilio Diguiacomo, Rubén Mijares, Omar Lares, Carlitos Gonzáles, cada juego era seguido paso a paso por italianos, chinos, portugueses, árabes, colombianos, era una gran familia unida con un fin, Todos eran aragueños. El club ganaba y perdía, pero estaban metidos en la pelea, tenían posibilidades, así llegaron al play off final, un solo juego bastaba, había que ganarlo y si se lograba, Aragua se llevaba el campeonato, fue un domingo 4 de febrero, sol radiante ideal para jugar al béisbol, desde tempranas horas los boletos se habían agotados, los revendedores hicieron su agosto, la liga de béisbol profesional confeccionó el calendario para que en la mañana se enfrentara el Caracas contra La Guaira en el Estadio Universitario, y en la tarde Valencia Industriales contra los Tigres de Aragua, los capitalinos obligatoriamente tenían que ganar y ligar una derrota de los felinos aragüeños para lograr un empate, que difícil sería, imagínense, teníamos todas las de ganar, los Tigres se medían al Valencia Industriales, eliminado, un equipo totalmente desmantelado y sin ningún chance. Para corroborar lo dicho, les informo que los peloteros importados de la gente del cabriales ya se habían marchado, inclusive hasta el manager dejó el pelero, de las riendas del equipo se encargó el recordado Alfonso “Chico” Carrasquel, y en ese juego solo dos importados en la alineación de los pericos, estaban tan entregados que ese encuentro estaba pautado para escenificarse en el José Bernardo Pérez de Valencia, y hubo de ser mudado, por que la afición carabobeña no asistía al estadio, por cierto fue la primera vez que los Tigres en su patio fueron visitadores ¿Qué les parece?
Les cuento que en el séptimo ining, el score estaba 1 X 0 a favor de los Tigres, por los parlantes internos se escuchó que el Caracas había derrotado a La Guaira, y vimos en la cueva del Valencia Industriales, al “Negro” Prieto, dueño del Caracas quien estaba ligando la derrota de nuestro equipo. Para el octavo ining Calviño coloca a Concepción en segunda base y mueve a Cesar Gutiérrez a tercera, es decir, sacó de la antesala al cubano Héctor Martínez, pelotero veterano que vino como importado, así llegamos al noveno tramo, la gente no paraba de hacer bulla, todo era celebración, la cerveza era lanzada al aire constantemente, el festejo anticipado era de palco, se escuchaba el ulular de una sirena, el primer bateador de los carabobeños fue Faustino Zabala quien la rueda por tercera y Gutiérrez comete error, mal presagio, pero el público no cesaba de aupar a su equipo, la sirena tampoco, los decibeles eran extremos, la bulla ensordecedora y el calor sofocante, en ese ining se produjo tres errores consecutivos para perder el encuentro, pero sigamos el relato de ese ining que nunca se nos olvidara, en el ambiente, el toque de bola para adelantar al corredor y buscar el empate, recuerden que los carabobeños eran home club, Donald Bryant lo hace, el pitcher Whitby recoge y tira mal a la inicial, quedando quieto corredores en primera y segunda base, Aníbal Longa entra a correr por el pesado Bryant, Carrasquelito manager interino del Valencia quiere ganar el juego, todo el estadio está en tensión, se desbordan los ánimos, le tocaba batear a Aarón Pointer y nuevamente la orden de tocar, este lo hace, sale Whitby nuevamente coge el toque, no tiene chance en tercera base y lanza a la primera que es custodiada por Concepción, el tiro fue de piconazo, la pelota le dio en la cara a David, la bola queda cerca, este la recoge, Luis Rodríguez que estaba cerca se percata de que el corredor que iba a la segunda base continua su marcha hacia la tercera, le dice a Concepción que tire a tercera, David lanza hacia esa base y en la misma no había nadie custodiándola, es decir Gutierrez no lo hizo, la esférica se interna hacia la zona de foul del left fielder, Longa a toda carrera con la del gane se viene al plato, “que desespero”, los fanáticos impotentes ven como se les va el título, en un juego prácticamente ganado, silencio sepulcral en las tribunas, se desliza Longa en home, ¡Quieto!. Dejaron en el terreno a los Tigres, aquello fue traumático, la gente lloraba a moco suelto, una tragedia para todos los fanáticos tigreros, a tres outs de conquistar su primer campeonato y no vieron a linda, desmayos, asfixiados, la gente no quería creer lo que había presenciado, pero el béisbol es así, por eso es tan interesante, recordemos la famosa y filosófica frase de Yogi Berra “El juego no se termina, hasta que se acabe” ahora estaban empatados Caracas y Aragua, todavía quedaba un juego, quedaba un chance, pero el estado anímico no era el mismo, en el sorteo ganó el Caracas y el partido se tenía que realizar en el estadio universitario de la ciudad capital, el dia del juego, Maracay se mudó para Caracas, el coso de los chaguaramos estaba atiborrado, había más aragüeños que capitalinos, Jim Roland, un estelar zurdo no pudo con la presión y fue bombardeado para que los capitalinos se alzaran con la diadema y con Diego Seguí como pitcher ganador, la pizarra final resaltó 5 X 3, nos quitaron el manjar de la boca
Primer Campeonato
Así pasaron cuatro campañas hasta que en 1971-72 coronamos con el inmortal Rod Carew, siete veces campeón de bateo de la liga americana, fue una sensación, con el corajudo David Concepción quien ostenta la mayoría de todos los record de por vida con el uniforme tigrero, quien brilló por espacio de 23 años aquí en Venezuela, Roberto Muñoz quien venía del Magallanes y estaba haciendo el ajuste para convertirse en relevista, Teolindo Acosta, recordemos que en su segundo año de novato fue campeón bate, Luis Rodríguez, quien venía de ser cuarto bate del Valencia, Cesar Gutiérrez recién subido a grandes ligas con Detroit, Enos Cabell jugaba indistintamente en tercera base y en primera, Jesús Rizales, y los novaticos Hernán Silva, Everest Contramaestre y José “Musiu” López, esa final fue contra La Guaira, todo un trabuco, miren a quienes tenían que enfrentar, Oswaldo Blanco, Remigio Hermoso, Enzo Hernández, José Herrera, Robert Marcano, Ángel Bravo, Pat Kelly, Lou Piniella, Luis Tiant, Orlando Peña, José Cardenal, Jim Rooker, todos con etiqueta de liga grande comprobada, la desventaja era notable, pero había mucha mística, además en el terreno es que se ganan los juegos, de pronto brota un problema mayor
Insurrección
Después de haber logrado clasificar para disputar la gran final se presenta un nuevo conflicto, “ Rubén Mijares, Gerente General del equipo, llama como a las 9 de la noche a Homero Díaz Osuna Presidente de la divisa y le dice que los gringos están alzados, que quieren más dólares, si no, no juegan, así de fácil, ambos acuden al Hotel Maracay que era el lugar de residencia de ellos, y se consiguen en una mesa a Jerry Cram, Graig Nettles, Charles Brickman, Tony Muser y Bill Wine, imagínense, la mitad de la importación estaba amotinada, en la otra estaban sentados, Carew y Ted Ford, la situación era bastante difícil, el ambiente era hostil, Nettles estaba resteado, y de lleno dice en un español machucado“ Siñor Humero, dus mil para él, dus para él, dus para él, los iba señalando uno por uno, y agregó “nos los da, o nos vamos”, así de fácil, al siguiente día se iniciaba el play off,
¿Donde se podría conseguir refuerzos a esas alturas del campeonato?, en dos palabras, “exigían dos mil dólares para cada uno, si no, Good Bye” ante que todo estaban los fanáticos, la gente que ha colaborado, Homero enfático les dice “No hay más dólares” e inmediatamente fueron despedidos, hubo que tomar una decisión y se hizo, el problema era que se marchaban cuatro peloteros regulares, el corazón ofensivo ¿Qué se podía hacer? ¿Dónde estaban los sustitutos? Exactamente era el dos de enero de 1972, conmoción en la directiva, al siguiente día, reunión con todos los peloteros planteándoles la situación, Carew, el mismo que venía de obtener su primer título de bateo en la liga americana con los Mellizos de Minnesota, acumuló siete en total, Concepción, Muñoz, Teolindo, Luis Rodríguez, Alyea, después de una larga discusión amigable para ver quien asumía el difícil cargo de manager, recayó en el panameño Carew que con apenas 26 años de edad aceptó el reto, pero con una condición “Soy manager, pero con la ayuda de ustedes” que gesto tan humilde. En el dogaut lo que se escuchó fue “Vamos a echarle bo…” y salen con “Musiu” López como cátcher titular, Contramaestre en tercera base, la serie llegó a un séptimo juego, por la Guaira nuevamente en el box Jim Rooker, todo un verdugo
Juego Decisivo
La serie se encontraba igualada a tres por lado, cabe destacar que los Tiburones respondiendo al favoritismo de los entendidos, le ganaron a los Tigres tres juegos en los cuatro primeros encuentros, los acorralaron y para este final, nuevamente en la lomita el estelar grandes ligas Jim Roocker, venía de meternos en el primer encuentro nueve ceros, el “José Pérez Colmenares” de Maracay se había convertido en toda una caja de resonancia, estaba full, nuevamente el ulular de la sirena de Aquiles Ruiz, el mismo del “Taller La Torre “hacía una bulla enorme, “El Querido” Ravelo y “Pate é Mula” todos unos personajes, sacaban su agosto vendiendo su “uno para diez y dos para veinte”, me explico, usted compraba una especie de quiniela, era un sobre, si lo adquiría en un bolívar, ganaba diez bolívares y si lo compraba a dos bolívares, entonces ganaba veinte, sorteaba el jugador que anotara la primera carrera, Roocker esta vez tan bien estuvo dominante hasta el punto que tan solo le conectaron 7 indiscutibles en trabajo completo, en la trinchera del frente “El Zurdo” Alan Closter lanzó 7 episodios concediendo tan solo cinco indiscutibles y una carrera, para que “El Caballo de Hierro” Roberto Muñoz, lo auxiliara asegurando el triunfo, el bate de Bryant Alyea se les atravesó a los escualos y en el sexto episodio metió sencillo al left field para empujar dos anotaciones, al concluir la novena entrada la pizarra dejó marca de cuatro carreras por una, así se conquistó el primer campeonato de los Tigres de Aragua, todo el pueblo celebró semejante acontecimiento, caravanas de automóviles por todos lados y la Plaza Bolívar quedó chiquita ante tanta alegría, tres días estuvieron en los alrededores de la plaza celebrando animados por la Billos Caracas Boys, Melódicos y otras agrupaciones del momento
Vinieron Más Campeonatos
Luego volvieron a la carga en la 74-75, David Concepción se convierte en el mejor robador de bases con 18 y además batea para 326, la importación fue de primera con Jim Todd, Milt Wilcox, Adrian Garret, Enos Cabell, Joel Youngblood, Lyman Bostock, Duan Kuiper, Phil Garner, Rawly Eastwick, además trajeron nuevamente a Oswaldo Virgil como manager, esa final fue contra el Magallanes que también tenía lo suyo, los bucaneros trajeron a “La Cobra” Dave Parker un negrote de 2 metros de altura y más de 100 kilos, con los ojos como un gato, este señor corría, bateaba, fildeaba, daba jonrones, en fin era una bestia, Don Baylor con excelentes credenciales como bateador, Jim Holt un prospectazo de los Mellizos de Minnesota. En el primer desafió Magallanes gana 3 X 2, sacaron la bola Parker y Baylor; para el segundo cotejo Milt Wilcox les mete nueve ceros y los Tigres se imponen 3 rayitas a 0; el tercero también fue de los aragüeños; en el cuarto repiten, lo que los ponen a un paso del título; los navegantes reaccionan en el quinto juego; para que en el sexto encuentro Tigres se llevara el cetro de campeón
De Nuevo Repiten
Esta vez en la 75-76 nuevamente Virgil es el timonel, con Teolindo, Muñoz, Concepción, se incorporó desde Lara Faustino Zabala, vino Enos Cabell, Adrían Garret, Duane Kuipper, Lyman Bostock, Bill Campbell y Gary Lavelle, esa campaña clasificaron de tercero en la jornada regular, Kuiper se llevó el cetro de mejor bateador, en la semifinal les tocó enfrentarse a los Tibuleones un híbrido que nació de la unión de Leones y Tiburones que tuvo su sede el Estado Portuguesa, ya que esos dos clubes no pudieron llegar a un acuerdo con la administración del Estadio Universitario y se tuvieron que marchar, en esa zafra nuestra capital no vio juego profesional, un verdadero trabuco tenían estos Tibuleones con Vitico, Cesar Tovar, Antonio Armas, Remigio Hermoso, Enzo Hernández, pero Aragua arrasó con ellos, mientras Cardenales hacia lo propio con el Magallanes, el duelo entonces era Tigres vs. Cardenales, la final arrancó en el parque “Antonio Herrera Gutiérrez” de Barquisimeto ganando los crepusculares el primer desafío, se impusieron de nuevo en el segundo cotejo, la serie se mudó a Maracay para ese tercer encuentro ganando los Tigres, los felinos vuelven a triunfar en el cuarto juego, repiten en el quinto, la serie está a punto de caramelo, el sexto partido hay que jugarlo en Barquisimeto allá triunfan los guaros, viene el séptimo y decisivo juego, la fecha está enmarcada, era un 1º de febrero de 1976, las tribunas estaban divididas, había tantos larenses como aragüeños, los felinos aragüeños llegaron al noveno ining ganando 7 rayitas por 3, Manuel Sarmiento fue el encargado de lanzar esa entrada, domina a Nelson García con elevado al centro, Orlando Gonzáles sale de segunda a primera base, en la pizarra dos outs, se presenta al cajón de los bateadores el norteño Andre Dawson, la impotencia se hace presente cuando los fanáticos anfitriones comienzan a lanzar desde las gradas todo tipo de objetos, el juego se paraliza por varios minutos, el llamado por los parlantes para que entre la paz y el sosiego, la seguridad en el recinto deportivo es insuficiente y no ofrece garantías, el connotado árbitro Armando Rodríguez hace tiempo para que los ánimos se aplaquen, la estrategia no da resultados, hay exaltación, por lo tanto “confisca” el juego a favor de los Tigres, ahora la explosión fue mayor, la turbulencia fue tal que hubo que llamar refuerzo policial, al momento en que el autobús que transportaba a los peloteros tigreros, de regreso circulaba por las calles larenses, fue apedreado, pero eso pasó por debajo de mesa, lo importante era que nuevamente, éramos campeones
28 Años Después
Muchas personas han tenido que ver con el devenir y los éxitos de los Tigres de Aragua, no podemos dejar de nombrar a hombres que lo dieron todo como los antes nombrados, la historia más reciente, luego de que pasaron 28 años nuevamente sin saborear las mieles del triunfo, fue en la campaña 2003-2004 comandados por la nueva estrella Miguel Cabrera quien junto con Juan Rivera, Víctor Zambrano, Francisco Buttó, Juan Carlos Pulido, Rosman García, Horacio Estrada, Eduardo “Charallave” Ríos, Alex Delgado, Rubén Salazar y la dirección de Buddy Bailey se coronaron con la adhesión de Endy Chávez, Luis Ordaz, Tom Evans, al ganarle a Caribes de Oriente 4 carreras por 1; en la 2004-2005 repitieron, igualmente en la 2006-2007, 2007-2008, 2008-2009 y la última en la 2011-2012 donde tambien se supero la adversidad, los momentos vividos por el secuestro de Wilson Ramos y el deceso del lanzador, muy querido por la aficion tigrera Rosman Garcia. Ya no somos la cenicienta, ahora somos uno de los machos del circuito, hice alusión de la vez primera que se titularon por la enorme dificultad que pasaron, el escenario no era nada agradable, la afición quería ser campeón, estaba tan compenetrada con su equipo que lloraba las derrotas, así como festejaba los triunfos, las casas eran frecuentemente visitadas por los peloteros, así nacieron nuestros Tigres de Aragua, hoy le hemos querido rendir un homenaje a uno de nuestros iconos
Felicidades Campeones

